Tras diez horitas de subidas y bajadas por carreteras (huy qué digo.. caminos) inmundas, destrozadas por la temporada de lluvias, hemos llegado a la ciudad de chachapoyas (a que mola el nombre??)donde un alma caritativa (deseosa de un par de soles eso si, jeje)nos ha recomendado una posada típica... vamos una casita rural de los más majo.
En el lugar, zona, región, departamento o lo que leches sea donde estábamos eso sí alto amazonas, había un montón de supuestas 'ruinas interesantes' Léase Fortaleza de Kuelap, diversos enterramientos Lambayeques (nombre que me gusta más que chachapoyos) y un museo. Tras el desembolso de millones de soles (bueno unos cuantos cientos, la verdad) y recorrernos la mitad del territorio a alturas de alrededor de 3000 m. el menda (pato) vio al lenda (xen) sufrir del mal de altura (jiji)se puso blanco y mareadillo; te suena Japo??
Bueno el caso es que tras una aventura semiorganizada (Kuelap) y varias a lo loco, en las cuales nos hacen recorrer 1 Km Inca (de entre 4 y 5 Km de los nuestros) y 15 minutos de caminata (de 180 segundos cada minuto)sobre unas montañas empinadas como precipicios con descomposición y mareos y que nos hacían pensar en que: -quién demonios nos había mandado a nosotros a ese lugar- para finalmente ver unos restitos de m....a; hemos llegado a la conclusión de que aquí se visita la fortaleza y el museo de Lambayeque y listo para sentencia.
Siguiendo con nuestro estudio de formas de conducir en el perú postcolonial, aquí no conducen... usan los carros para ir de un lado a otro por donde quepan... ap y para cazar el almuerzo o la cena entre los pollos libres y los chanchos suicidas.
Bueno, esto es todo amigos... de aquí iremos a Trujillo